La estación central de Riga no tiene una sola fachada art nouveau: es un edificio modernista construido en 1960, sin cúpulas ornamentadas ni caras de yeso en la cornisa. Pero quien sale por su puerta principal y camina apenas quince minutos llega al corazón de la mayor concentración de arquitectura art nouveau del planeta —un tercio de todos los edificios del centro histórico de Riga están construidos en este estilo, la proporción más alta de cualquier ciudad del mundo.
De qué estilo estamos hablando
El art nouveau (también llamado Jugendstil en el mundo germánico y báltico) fue el estilo decorativo dominante en Europa entre 1890 y 1910, caracterizado por líneas curvas inspiradas en formas vegetales, fachadas con relieves escultóricos y una ruptura deliberada con la simetría clásica. En Riga, ese estilo llegó en un momento muy específico: entre 1897 y 1913 la población de la ciudad creció un 88%, hasta convertirla en la quinta ciudad más poblada del Imperio ruso, y ese boom económico se tradujo en una fiebre constructora —entre 1910 y 1913 se levantaban entre 300 y 500 edificios nuevos por año, la mayoría en art nouveau.
La estación de Riga como punto de partida, no como destino
La estación de Riga actual reemplazó a la original de 1861, obra del arquitecto Johann Felsko, ampliada en 1885 y reconstruida varias veces hasta que el edificio modernista que existe hoy abrió sus puertas en 1960 (con un segundo cuerpo terminado en 1965). No hay nada de art nouveau que buscar en su fachada. Lo que sí tiene la estación de Riga es una ubicación privilegiada: está a poca distancia caminando del centro histórico y del barrio conocido informalmente como el «Jugendstilviertel», donde se concentran las obras más fotografiadas del movimiento.
Cómo distinguir los tres estilos que conviven en las mismas calles
No todo el art nouveau de Riga se ve igual, y reconocer las diferencias hace que caminar por el centro sea mucho más interesante:
- Eclético-decorativo: fachadas muy ornamentadas, con máscaras, esfinges y rostros dramáticos, influencia alemana directa. Es el estilo de la calle Alberta, obra en gran parte del arquitecto Mikhail Eisenstein —padre del cineasta soviético Serguéi Eisenstein.
- Perpendicular o vertical: a partir de 1905, un enfoque más racionalista, con ornamentos geométricos y una lectura más honesta de la estructura del edificio. Representa alrededor de un tercio de todo el art nouveau de la ciudad.
- Romántico nacional: floreció entre 1905 y 1911, con una decoración más sobria inspirada en motivos folclóricos letones y materiales naturales, como reacción identitaria frente a la fuerte presencia alemana y rusa en la arquitectura de la época.
El mejor ejemplo del romántico nacional está en el número 12 de la calle Alberta: un edificio de 1903 diseñado por Konstantīns Pēkšēns junto a su entonces alumno Eižens Laube, con ladrillo visto, piedra caliza y motivos folclóricos letones en lugar del simbolismo centroeuropeo de Eisenstein. Hoy ese mismo edificio alberga el Museo del Art Nouveau de Riga, con el vestíbulo y la escalera original restaurados —un buen punto para cerrar, en un solo recorrido a pie, la comparación entre los tres estilos.
El arquitecto que se reinventó a sí mismo: Mikhail Eisenstein
El nombre que más se repite al recorrer la calle Alberta es el de Mikhail Eisenstein, un ingeniero municipal ruso sin formación académica formal como arquitecto que, entre 1901 y 1906, diseñó unos veinte edificios en Riga, la mayoría concentrados en esa misma calle. Sus fachadas en los números 2a, 4, 6, 8 y 13 de Alberta iela se distinguen por una decoración casi obsesiva: cabezas de león que simbolizan fuerza y grandeza sobre el número 8, rostros femeninos de expresión severa, pavos reales esculpidos y una acumulación de relieves, mascarones y motivos simbolistas que convierten cada fachada en una superficie narrativa. Eisenstein no ocultaba que su verdadero interés estaba en el exterior de sus edificios: se dice que dejaba el diseño de los interiores en manos de otros mientras él se concentraba, casi con obsesión, en la ornamentación de las fachadas.
Hay un dato que sorprende a buena parte de los visitantes: Eisenstein fue el padre de Sergei Eisenstein, el director de cine soviético que revolucionó el montaje cinematográfico con películas como «El acorazado Potemkin». Sergei nació en Riga en 1898, mientras su padre construía estas fachadas a pocas cuadras de distancia, y terminó rompiendo relación con él por motivos políticos: cuando la familia se dividió tras la revolución rusa, Mikhail se unió al bando antibolchevique de los «blancos», mientras su hijo se convertía en una de las figuras artísticas más importantes del cine soviético.
Qué buscar en cada fachada
Para quien nunca ha mirado con atención un edificio art nouveau, la calle Alberta funciona casi como un manual visual del estilo. En las fachadas de Eisenstein conviene buscar tres elementos recurrentes: máscaras y rostros esculpidos —casi siempre de expresión seria o inquietante, nunca sonrientes—, animales simbólicos como leones y pavos reales, y una decoración que se acumula alrededor de ventanas y balcones en lugar de distribuirse uniformemente por toda la fachada. En los edificios de Pēkšēns y Laube, en cambio, la mirada debe buscar otra cosa: motivos vegetales estilizados, superficies de ladrillo sin revestir combinadas con piedra tallada, y una geometría más contenida que anticipa, en cierto modo, el racionalismo que llegaría décadas después. Comparar ambos enfoques en la misma caminata es, probablemente, la mejor introducción posible a las tensiones internas del art nouveau europeo: un mismo movimiento que en Riga se dividió, casi fachada por fachada, entre el exceso decorativo y la contención nacionalista.
Para fotografiar las fachadas sin el reflejo del sol de mediodía, conviene caminar por Alberta iela temprano en la mañana o al final de la tarde, cuando la luz rasante resalta el relieve de las máscaras y los ornamentos que a pleno sol tienden a aplanarse visualmente. Los fines de semana, especialmente en verano, la calle recibe grupos numerosos de visitantes con guías turísticos, así que un recorrido entre semana o a primera hora suele ser más tranquilo para observar los detalles con calma.
Cómo recorrer el barrio a pie desde la estación de Riga
El recorrido más habitual empieza precisamente en la estación de Riga, sigue por la calle Marijas hasta el bulevar Elizabetes, y desde ahí gira hacia la calle Alberta, el tramo más concentrado de fachadas de Eisenstein. Caminar las cinco o seis cuadras que separan la estación de Alberta iela toma unos quince minutos, y el itinerario completo del barrio —que incluye también Strēlnieku iela y parte de Elizabetes iela— puede recorrerse cómodamente en dos o tres horas, mirando hacia arriba en cada esquina, ya que la mayoría de la decoración se concentra por encima del nivel de la calle, en los pisos superiores y las cornisas. A diferencia de otros circuitos turísticos de Riga, este no requiere entradas ni reservas: la experiencia consiste, literalmente, en caminar y levantar la vista. Riga se suma así a otras grandes estaciones y entornos monumentales de Europa que vale la pena recorrer con calma, como el conjunto escultórico de la estación de Fráncfort del Meno.
Datos clave
- Proporción de art nouveau en el centro de Riga: aproximadamente un tercio de los edificios
- Concentración total: más de 700 edificios art nouveau en el centro histórico, una cifra mayor que la de París o Barcelona
- Período de mayor construcción: 1904-1914, con pico entre 1910 y 1913
- Arquitecto más citado: Mikhail Eisenstein (calle Alberta), autor de unos veinte edificios entre 1901 y 1906
- Museo del Art Nouveau: calle Alberta 12, en el edificio de Pēkšēns y Laube de 1903
- Estación de Riga actual: edificio modernista de 1960, sin relación estilística con el art nouveau
- Reconocimiento: el centro histórico de Riga es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, en parte por esta concentración arquitectónica
Preguntas frecuentes
¿La estación central de Riga es un edificio art nouveau?
No. El edificio actual es una construcción modernista de 1960. El art nouveau que hizo famosa a Riga se concentra en el centro histórico y en barrios cercanos, a poca distancia caminando de la estación de Riga.
¿Por qué Riga tiene tanta arquitectura art nouveau?
Por una combinación de crecimiento económico acelerado (la población creció 88% entre 1897 y 1913) y una intensa actividad constructora concentrada en apenas una década, justo cuando el art nouveau era el estilo dominante en Europa.
¿Quién fue Mikhail Eisenstein?
Un arquitecto que diseñó gran parte de los edificios más ornamentados de la calle Alberta, en estilo art nouveau eclético-decorativo. Es, además, el padre del cineasta soviético Serguéi Eisenstein, director de «El acorazado Potemkin».
¿Cuántos edificios art nouveau tiene Riga?
Se calculan más de 700 edificios art nouveau en el centro histórico de la ciudad, una cifra más alta que la de ciudades como París o Barcelona, lo que convierte a Riga en la mayor concentración de este estilo en el mundo.
¿Dónde está el Museo del Art Nouveau de Riga?
En el número 12 de la calle Alberta, dentro de un edificio de 1903 diseñado por Konstantīns Pēkšēns y Eižens Laube en estilo romántico nacional, a pocos metros de las fachadas más ornamentadas de Mikhail Eisenstein.
Referencias
- Art Nouveau architecture in Riga — Wikipedia
- Riga Central Station — Wikipedia
- Historic Centre of Riga — UNESCO World Heritage Centre
Foto de portada: detalle de fachada art nouveau en la calle Alberta, Riga. Autor: FrDr, Wikimedia Commons, licencia CC BY-SA 4.0.
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