El suelo cambia de color antes de que el tren cambie de velocidad. A un lado de la vía, campos de naranjos y limoneros con esa tierra oscura, casi negra, que solo se encuentra en las laderas de un volcán; al otro, muros bajos construidos con bloques de lava solidificada, apilados a mano por generaciones de agricultores que aprendieron a convivir con una montaña que, de vez en cuando, les recuerda quién manda en esta parte de Sicilia. Al fondo, por encima de los tejados y las antenas de televisión, el Etna se recorta contra el cielo con una nube tenue saliendo de su cráter, tan habitual en el paisaje que los pasajeros locales apenas la miran. Este es el escenario cotidiano de la Circumetnea, la línea ferroviaria que rodea, casi por completo, uno de los volcanes más activos de Europa.
Una línea privada con un recorrido singular
La Circumetnea es una línea ferroviaria de gestión independiente que conecta Catania, la principal ciudad de la costa oriental de Sicilia, con la localidad de Riposto, situada más al norte, describiendo en su trayecto un amplio arco alrededor de la base del Etna en lugar de seguir una ruta directa por la costa. Esa decisión de trazado, que a primera vista podría parecer un rodeo innecesario, es en realidad la razón de ser de la línea: en vez de limitarse a conectar dos puntos de la manera más eficiente posible, la Circumetnea fue concebida para servir a la constelación de pueblos y localidades agrícolas que se distribuyen en las laderas del volcán, muchos de los cuales dependían, y en parte siguen dependiendo, de esta vía como conexión con las ciudades más grandes de la costa.
El resultado es un recorrido considerablemente más largo en distancia y en tiempo que un trayecto costero directo, pero mucho más interesante desde el punto de vista paisajístico y humano, porque atraviesa un mosaico de terrenos, cultivos y asentamientos que rara vez aparecen en los itinerarios turísticos convencionales de Sicilia, más centrados en la costa, en Catania o en Taormina. Viajar en la Circumetnea es, en buena medida, ver una Sicilia distinta a la de las postales habituales: menos mar, más montaña; menos playa, más lava.
Del asfalto de Catania a los pueblos de piedra volcánica
El tramo inicial del recorrido, al salir de Catania, todavía conserva un carácter marcadamente urbano, con la línea circulando en parte junto a otras infraestructuras de transporte de la ciudad antes de comenzar a ganar altitud hacia el oeste. Poco a poco, sin embargo, el paisaje empieza a transformarse: los edificios dan paso a huertos y viñedos, y el color oscuro del suelo se convierte en una constante que acompaña buena parte del trayecto, un recordatorio permanente de que toda esta región se ha ido formando, durante milenios, a partir de sucesivas coladas de lava que con el tiempo se han convertido en tierra fértil.
Pueblos como Paternò, Adrano, Biancavilla o Randazzo, entre otros que jalonan la línea, muestran con claridad esa relación entre la piedra volcánica y la vida cotidiana: muchas construcciones tradicionales, desde muros de contención hasta fachadas enteras de edificios históricos, están hechas con bloques de lava oscura, lo que da a estos núcleos urbanos una estética muy particular, distinta de la de otras localidades sicilianas construidas con piedra caliza clara. Randazzo, en particular, suele destacarse por conservar un centro histórico especialmente bien definido en este estilo, con iglesias y edificios civiles que combinan piedra volcánica oscura con detalles decorativos más claros, un contraste visual que resulta llamativo incluso para quien no tiene especial interés en la arquitectura.
La agricultura de las laderas: entre cítricos, viñedos y frutos secos
Uno de los aspectos que más sorprende a quienes recorren la Circumetnea por primera vez es la intensidad y la diversidad de la actividad agrícola que se despliega en las laderas del volcán. Contrariamente a lo que podría suponerse de un entorno volcánico activo, los suelos de origen volcánico suelen ser extraordinariamente fértiles, ricos en minerales, lo que ha convertido las faldas del Etna en una de las zonas agrícolas más productivas de Sicilia. Durante el trayecto es habitual observar extensos cultivos de cítricos en las zonas más bajas, viñedos en altitudes intermedias —la región cuenta con una producción vinícola propia que ha ganado reconocimiento en las últimas décadas— y, más arriba, cultivos de frutos secos como pistachos y avellanas, además de castaños en algunas zonas boscosas.
Esta combinación de fertilidad extraordinaria y riesgo volcánico constante define buena parte de la relación histórica entre la población local y la montaña: generaciones de agricultores han elegido establecerse y cultivar precisamente en las zonas que, en términos estrictamente geológicos, presentan mayor exposición a futuras coladas de lava, porque los beneficios agrícolas de ese suelo compensan, a su juicio, el riesgo asumido. Esa tensión entre fertilidad y peligro es parte esencial del carácter de la región, y se percibe con bastante claridad simplemente mirando por la ventanilla del tren.
El Etna: un volcán activo que conviene tener presente
Conviene ser claros y serenos en este punto: el Etna es un volcán activo, uno de los más activos de Europa, con episodios eruptivos que se producen con cierta regularidad, aunque con una intensidad y frecuencia variables según el periodo. Esta actividad forma parte de la naturaleza normal de la montaña y es objeto de seguimiento constante por parte de las autoridades geológicas y de protección civil italianas, que disponen de sistemas de monitorización especializados para evaluar el estado del volcán en cada momento. La actividad eruptiva puede, en determinadas circunstancias, afectar a la operativa de la propia línea de la Circumetnea o a las carreteras y senderos de la zona, ya sea por precaución ante un episodio concreto o por trabajos de mantenimiento derivados de la actividad volcánica.
Por esta razón, resulta especialmente importante que cualquier persona que planee recorrer la Circumetnea, o visitar en general las laderas del Etna, consulte antes del viaje el estado actualizado de la ruta y del propio volcán a través de fuentes oficiales, tanto de la propia compañía ferroviaria como de las autoridades locales de protección civil, en lugar de dar por sentado que el recorrido va a desarrollarse exactamente como estaba previsto. No se trata de un motivo de alarma constante —millones de personas viven, trabajan y cultivan la tierra en las laderas del Etna con total normalidad la mayor parte del tiempo—, sino simplemente de una precaución razonable ante un fenómeno natural que, por definición, conserva siempre un margen de imprevisibilidad.
Randazzo y el tramo norte: acercándose a los bosques de altura
A medida que el trayecto avanza hacia el norte, en dirección a Randazzo y posteriormente hacia Riposto, el paisaje vuelve a transformarse: los cultivos van cediendo terreno, en las zonas de mayor altitud, a bosques más densos, donde castaños, robles y pinos sustituyen gradualmente a los cítricos y viñedos de las zonas bajas. Esta sección del recorrido ofrece, en días despejados, vistas notables sobre la propia mole del Etna, cuya escala real resulta difícil de apreciar completamente desde el nivel del mar o desde las ciudades costeras, pero que se hace mucho más evidente cuando el tren circula por sus laderas medias, rodeado de coladas de lava antiguas ya cubiertas de vegetación y de otras más recientes que todavía conservan un aspecto oscuro y desnudo.
El tramo final, que desciende hacia Riposto y la costa ionia, cierra el círculo de manera casi literal: tras haber rodeado buena parte del volcán, el paisaje vuelve a abrirse hacia el mar Mediterráneo, y la vegetación mediterránea típica de la costa reaparece, en un contraste que resulta particularmente satisfactorio para quien ha seguido el recorrido completo desde Catania.
Antes de subir al tren
Dado que la Circumetnea combina un uso turístico con un uso cotidiano por parte de la población local, especialmente en los tramos más cercanos a Catania, conviene tener presente que los horarios y frecuencias pueden variar según el día de la semana, la temporada y la sección concreta de la línea, y que en algunos casos el servicio combina tramos en tren con conexiones en autobús, según el estado de las obras o del mantenimiento en curso en distintos puntos del trazado. Por todo ello, resulta muy recomendable revisar la información actualizada directamente con la compañía ferroviaria antes de planificar el viaje en detalle, en lugar de asumir un itinerario fijo.
Llevar agua y algo de protección solar es aconsejable en los meses más cálidos, dado que buena parte del recorrido transcurre por zonas rurales con escasa sombra en las paradas, y quienes deseen detenerse a explorar alguno de los pueblos del trayecto —algo muy recomendable, dado que la línea permite bajarse y retomar el viaje más tarde en muchos de sus tramos— deberían planificar con margen suficiente, ya que la frecuencia de los trenes no siempre es tan alta como la de una línea suburbana convencional.
Un anillo de vía alrededor de una fuerza de la naturaleza
Pocos trenes en Europa ofrecen una relación tan directa y constante con un fenómeno geológico activo como la Circumetnea. No se trata simplemente de admirar el Etna desde la distancia, como podría hacerse desde un mirador costero, sino de atravesar durante horas el territorio que la propia montaña ha ido moldeando a lo largo de milenios, entre pueblos construidos con su propia piedra, campos fertilizados por sus cenizas y comunidades que han aprendido a convivir, con respeto y sin dramatismo, con una de las fuerzas naturales más poderosas del continente. Bajar del tren en Riposto, con el mar Mediterráneo ya a la vista y el volcán quedando atrás, deja la sensación de haber completado algo más que un simple trayecto ferroviario: un recorrido casi geológico por una de las regiones más singulares de Sicilia.
Lo que de verdad circula hoy por la Circumetnea
La idea más repetida sobre la Ferrovia Circumetnea —un tren que rodea el Etna desde el puerto de Catania hasta Riposto— ya no describe el servicio real, y conviene saberlo antes de organizar el viaje. El horario oficial vigente desde el 16 de marzo de 2026, publicado por la Gestione Governativa Ferrovia Circumetnea, no menciona ni Riposto ni Catania en ninguno de sus veinte trenes: el cuadro solo recoge circulaciones entre Santa Maria di Licodia Sud y Randazzo, pasando por Biancavilla, Adrano, Bronte, Maletto y Gurrida, y una lanzadera entre Randazzo y Linguaglossa por Passo Pisciaro, Solicchiata, Rovittello y Cerro. Ese es, a día de hoy, todo el ferrocarril disponible.
La explicación está en dos documentos de la propia empresa. En la relación anual sobre la calidad del servicio correspondiente a 2024, la FCE describe la línea «in esercizio nella tratta Paternò-Riposto, lunga circa 89 km con 16 stazioni» y explica que el tramo Catania-Paternò «è stata chiusa all’esercizio ferroviario per consentire i lavori di trasformazione» en línea de metro, sustituido por autobuses desde junio de 2024. Por el lado oriental, un aviso del 21 de noviembre de 2024 anunció que «il tratto di linea ferroviaria Randazzo-Riposto rimarrà sospeso fino al completamento delle attività di ripristino» tras las lluvias del 13 de noviembre; el servicio se reactivó el 5 de abril de 2025, pero no figura en el horario de marzo de 2026.
Los datos estructurales sí se sostienen. La web oficial cifra la infraestructura en «una linea ferroviaria di 110 km (a trazione Diesel e scartamento ridotto)» y fija ese ancho en 950 mm. El primer tramo, Catania Borgo-Adernò (hoy Adrano), «fu inaugurato» en 1895, tras la concesión de 1889. La estación más elevada es Roccacalanna, a 976 m sobre el nivel del mar según las preguntas frecuentes de la empresa. El tramo urbano es ya metro: el primer trecho Borgo-Porto, de unos 4 km, abrió en 1999, y la línea actual une Monte Po con Stesicoro con doce estaciones, tras inaugurarse Nesima-Monte Po el 22 de julio de 2024. Y una advertencia que cambia cualquier plan de fin de semana: «Il servizio è sospeso nelle giornate domenicali e festive».
| Dato | Valor | Fuente |
|---|---|---|
| Ancho de vía | 950 mm | FCE, «La Storia» |
| Longitud de la línea ferroviaria | 110 km | FCE, «La Missione» |
| Tramo en explotación (informe 2024) | Paternò–Riposto, «circa 89 km con 16 stazioni» | FCE, relación anual 2024 |
| Tramos en el horario del 16/03/2026 | S. M. Licodia Sud–Randazzo y Randazzo–Linguaglossa | FCE, horario oficial |
| Estación más alta de la línea | Roccacalanna, 976 m s. n. m. | FCE, FAQ |
| Inauguración del primer tramo | 1895 (Catania Borgo–Adernò) | FCE, «La Storia» |
| Servicio ferroviario en domingos y festivos | Suspendido | FCE, «Le nostre linee» |
| Billete urbano/metro | 1,00 € sencillo; 3,00 € 24 h (4 viajes), desde el 1/10/2024 | FCE, «Biglietti Urbani» |
| Sede y teléfono | Via Caronda 352/A, 95128 Catania (CT) · +39 095 541111 · fax +39 095 431022 | FCE, «La Missione» |
Lo que no pudimos verificar: la distancia exacta Catania–Riposto como cifra única, la duración del recorrido completo y el precio en euros de los billetes extraurbanos. La FCE organiza las tarifas en ocho franjas kilométricas alineadas con las tarifas 39/16 y 40/16 de Trenitalia desde el 1 de octubre de 2024, pero el cuadro con los importes solo está publicado como imagen y el PDF «Titoli e Tariffe Extraurbani» no respondió. Tampoco hay correo electrónico oficial en las páginas consultadas: lo más fiable es llamar al +39 095 541111 o, para el tramo Randazzo–Riposto, al 095 541250.
Datos verificados en octubre de 2026. Horarios, tarifas y condiciones cambian con frecuencia. Confirma siempre en la web oficial del operador antes de viajar.
Fuentes consultadas
- Ferrovia Circumetnea — Orario dei treni in vigore dal 16 marzo 2026 — tramos y trenes realmente en servicio; ausencia de Catania y Riposto
- Ferrovia Circumetnea — La Storia — ancho de 950 mm, concesión de 1889, inauguración de 1895, primer metro en 1999
- Ferrovia Circumetnea — La Missione — 110 km de línea, sede y teléfono
- Ferrovia Circumetnea — FAQ — Roccacalanna a 976 m, estación más alta de la línea
- Gestione Governativa Ferrovia Circumetnea — Relazione annuale sulla qualità del servizio ferroviario 2024 — Paternò–Riposto de 89 km y 16 estaciones; cierre de Catania–Paternò por las obras del metro
- Ferrovia Circumetnea — Randazzo–Riposto, servizio sospeso fino a fine lavori — suspensión del tramo oriental y sustitución por autobús