Qué paisajes observar a bordo del Rovos Rail entre Pretoria y Ciudad del Cabo

Entre Pretoria y Ciudad del Cabo hay 1.600 kilómetros de vía, tres noches de viaje y un cambio de paisaje tan drástico que resulta difícil creer que ocurre dentro de un mismo país: minas de diamantes, desierto semiárido, un pueblo congelado en la época victoriana y, al final, valles de viñedos que podrían confundirse con el sur de Francia. El tren que conecta todo eso es Rovos Rail, promocionado durante años como uno de los trenes más lujosos del mundo, y construido literalmente a mano por un solo hombre que empezó restaurando una locomotora en su patio trasero.

Rovos Rail: de un patio trasero a una flota de vagones de época

La historia de Rovos Rail arranca en 1986, cuando el empresario sudafricano Rohan Vos recibió el primer permiso para operar un tren propio sobre la red ferroviaria nacional. Vos no partía de cero en cuanto a ambición: se dedicó a restaurar carruajes ferroviarios en desuso comprados a las compañías nacionales, empezando por una locomotora de vapor bautizada Bianca y siete vagones. El primer viaje comercial salió en 1989, y en 1991 se lanzó la ruta mensual entre Pretoria y Ciudad del Cabo, la que con el tiempo se convertiría en el trayecto más regular de todo el calendario de la compañía.

Hoy la empresa sigue siendo propiedad familiar y emplea a más de 430 personas, muchas de ellas dedicadas exclusivamente a restaurar coches históricos en el depósito de Capital Park, en Pretoria. La flota incluye siete locomotoras de vapor adquiridas entre 1987 y 2007, la más antigua fabricada en 1893 por la firma escocesa Dübs & Company, en Glasgow —aunque en los últimos años buena parte del servicio pasó a locomotoras diésel restauradas de la década de 1970 para ganar en fiabilidad operativa.

Las minas que hicieron rica a una ciudad

Poco después de salir de Pretoria, el recorrido pasa por los campos de oro del Witwatersrand y, más adelante, por Kimberley, la ciudad que en su momento fue la más rica de Sudáfrica gracias a la fiebre del diamante del siglo XIX. Allí se encuentra el Big Hole, una mina a cielo abierto excavada a mano que alcanza unos 175 metros de profundidad y más de un kilómetro y medio de circunferencia, hoy inundada de agua turquesa. La sede histórica de De Beers, la compañía que dominó el comercio mundial de diamantes durante más de un siglo, también tiene su origen en esta ciudad.

El desierto y el pueblo que el tiempo olvidó

Después de Kimberley el paisaje cambia por completo: el tren entra en el Karoo, una vasta meseta semidesértica que ocupa buena parte del interior sudafricano, y hace escala en Beaufort West, conocida como la «capital del Karoo» y lugar de nacimiento del cirujano Christiaan Barnard, quien realizó el primer trasplante de corazón humano del mundo en 1967. Más adelante llega Matjiesfontein, un pueblo fundado por el ferroviario escocés James Douglas Logan que conserva casi intacta su arquitectura victoriana; durante la Segunda Guerra de los Bóers llegó a albergar a unos 10.000 soldados británicos, y hoy funciona como una suerte de museo viviente donde el tren suele detenerse.

El tramo final del viaje ofrece el contraste más marcado de todo el recorrido: al salir del Karoo, el tren desciende hacia el Hex River Valley, una región de viñedos, huertos y casas de estilo holandés que anuncia la proximidad de la región vinícola de Ciudad del Cabo, después de horas de paisaje árido.

Locomotoras con nombres de familia

La flota de siete locomotoras de vapor que Rovos Rail mantiene en funcionamiento no es un detalle decorativo: cada máquina tiene nombre propio, casi todos tomados de la familia de Rohan Vos. La más antigua es la 439 Tiffany, una locomotora clase 6 construida en 1893 por Dübs & Company en Glasgow, más de treinta años antes de que existiera la propia compañía. Le siguen las 2701 Brenda, 2702 Bianca y 2703 Shaun, máquinas clase 19D de la década de 1930 que Vos rescató literalmente de la chatarra y devolvió al servicio en 1989. Las más modernas, como la 3484 Marjorie (clase 25NC, de 1954), fueron convertidas de carbón a combustible líquido para ganar autonomía en los tramos más largos del país. Todo el mantenimiento y la restauración de esta flota, además de buena parte de los vagones históricos, ocurre en el depósito de Capital Park, en Pretoria, sede de la compañía y hogar de un equipo de más de 430 personas entre tripulación y talleres.

El accidente de 2010 y las lecciones que dejó

La historia de Rovos Rail no ha estado libre de tragedias. El 21 de abril de 2010, diecinueve vagones se desengancharon de la locomotora durante una maniobra de cambio en la estación de Centurion, cerca de Pretoria, y quedaron en movimiento libre por una pendiente sin control alguno hasta descarrilar. En el tren viajaban unos 55 pasajeros y 30 tripulantes; tres personas murieron en el accidente. El episodio llevó a la empresa a revisar sus protocolos de maniobra y enganche en las estaciones de cambio, un recordatorio de que, detrás de la estética de viaje de época, Rovos Rail opera sobre la misma red ferroviaria nacional sudafricana, con sus propios riesgos operativos.

Una red que va mucho más allá de Ciudad del Cabo

La ruta Pretoria-Ciudad del Cabo es la más conocida de Rovos Rail, pero está lejos de ser la única: la compañía opera actualmente once rutas distintas por el sur de África, con trayectos de entre dos y quince noches que llegan hasta Dar es Salaam en Tanzania, las cataratas Victoria en la frontera entre Zambia y Zimbabue, y Walvis Bay en la costa de Namibia. Ese alcance convierte a Rovos Rail en una red de trenes de lujo mucho más amplia que un simple recorrido turístico entre dos ciudades, algo que comparte con otras grandes travesías ferroviarias de larga distancia por paisajes desérticos, como el Tren Ghan, que cruza el interior de Australia entre Darwin y Adelaida.

Suites con bañera victoriana

A bordo, los coches restaurados de las antiguas Ferrocarriles Nacionales de Zimbabue (NRZ) ofrecen tres categorías de suites: Pullman (unos 7 metros cuadrados), Deluxe y Royal, esta última de casi 16 metros cuadrados con bañera de estilo victoriano incluida. No hay televisores ni radios en los espacios comunes, una decisión deliberada de la compañía para mantener la sensación de viaje de otra época durante los tres días completos que dura el trayecto.

Datos clave

  • Fundador: Rohan Vos, primer permiso de operación en 1986, primer viaje comercial en 1989
  • Ruta Pretoria-Ciudad del Cabo: lanzada en 1991, unos 1.600 km, tres noches de viaje
  • Paisajes cruzados: campos de oro del Witwatersrand, minas de diamantes de Kimberley, desierto del Karoo, Matjiesfontein, Hex River Valley
  • Flota histórica: siete locomotoras de vapor (1987-2007), la más antigua de 1893
  • Suites: Pullman, Deluxe y Royal (con bañera victoriana)

Preguntas frecuentes

¿Cuánto dura el viaje en Rovos Rail entre Pretoria y Ciudad del Cabo?

Tres noches, a lo largo de aproximadamente 1.600 kilómetros de vía, con paradas en lugares como Kimberley y Matjiesfontein durante el trayecto.

¿En qué se diferencia Rovos Rail de otros trenes de lujo sudafricanos como el Blue Train?

Rovos Rail es una compañía privada, propiedad de la familia Vos desde su fundación en 1989, con una decoración de estilo eduardiano y vagones revestidos en madera que buscan recrear la época dorada del ferrocarril. Una particularidad poco conocida: durante la noche, el tren se detiene por completo en una vía muerta para que los pasajeros duerman sin el traqueteo ni las vibraciones del movimiento, una decisión deliberada de la compañía que contrasta con otros trenes de lujo que continúan circulando mientras los pasajeros descansan.

¿Qué paisajes se ven durante el recorrido?

El tren atraviesa los campos de oro del Witwatersrand, la ciudad minera de Kimberley, el desierto semiárido del Karoo, el pueblo histórico de Matjiesfontein y, finalmente, los viñedos del Hex River Valley antes de llegar a Ciudad del Cabo.

¿Quién fundó Rovos Rail y cuándo?

El empresario sudafricano Rohan Vos, quien recibió el primer permiso de operación en 1986 y lanzó el primer viaje comercial en 1989, restaurando personalmente la locomotora y los vagones originales.

Referencias

Foto de portada: la locomotora de vapor «Anthea» de Rovos Rail, en el depósito de Capital Park, Pretoria. Autor: David Brossard, Wikimedia Commons, licencia CC BY-SA 2.0.

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