Qué columnas neoclásicas sostienen el andén principal de Union Station en Toronto

Veintidós columnas dóricas de piedra caliza sostienen la fachada de Union Station en Toronto, cada una con 12 metros de altura y un peso de 75 toneladas. Encima de ellas, grabado en piedra, un friso recuerda a las tres compañías ferroviarias que financiaron el edificio —Canadian Pacific Railway, Grand Trunk Railway y Canadian Northern Railway— y el año en que se inició la obra: 1919. Lo que ese friso no dice es que la estación tardaría ocho años más en abrir sus puertas.

¿Cómo se llega caminando desde Union Station hasta la Torre CN?

A través del propio SkyWalk: el corredor cubierto parte del extremo sur de la estación y llega, sin necesidad de salir a la calle ni cruzar el tráfico, hasta la base de la Torre CN y el Rogers Centre. Es la misma ruta techada que usan a diario miles de viajeros de GO Transit y del Union Pearson Express para llegar a eventos deportivos y a la zona de los muelles del lago Ontario.

¿Qué es el SkyWalk de Union Station Toronto?

Un pasillo cubierto de unos 160 metros, inaugurado en 1989, que conecta la estación con el Rogers Centre y la Torre CN. Desde 2015 también da acceso, dentro del mismo corredor, a la estación del tren Union Pearson Express hacia el aeropuerto internacional Pearson.

Union Station Toronto: tres arquitectos, un solo edificio

El diseño de Union Station no salió de un solo estudio, sino de una colaboración poco común entre tres firmas: la montrealesa Ross and Macdonald, el arquitecto de la Canadian Pacific Railway Hugh G. Jones, y el torontoniano John M. Lyle, conocido por incorporar motivos clásicos con un toque distintivamente canadiense. El resultado es un ejemplo depurado de arquitectura Beaux-Arts, la misma corriente academicista que dominaba las grandes estaciones y edificios públicos de Europa y Norteamérica a comienzos del siglo XX: simetría estricta, columnata monumental y una fachada pensada para transmitir permanencia institucional.

Doce años de retraso, casi por completo previsibles

La construcción comenzó en 1915, pero la Primera Guerra Mundial y la escasez de materiales que trajo consigo paralizaron buena parte del proyecto. El cuerpo principal del edificio no se terminó hasta 1920, y aun así la estación permaneció cerrada varios años más mientras se resolvían los detalles de la infraestructura ferroviaria circundante. La inauguración oficial no llegó hasta el 6 de agosto de 1927, de la mano del entonces príncipe Eduardo —más tarde brevemente rey Eduardo VIII—. Incluso ese día no fue el final del proceso: los andenes no se habilitaron por completo hasta enero de 1930, y la operación ferroviaria plena recién se alcanzó en diciembre de ese mismo año.

Veintidós columnas de setenta y cinco toneladas cada una

La fachada sobre Front Street, la más fotografiada de todo el edificio, está sostenida por 22 columnas monumentales de piedra caliza de Bedford, cada una de casi 75 toneladas de peso, talladas y transportadas desde Indiana en un proceso logístico considerable para la época. Esa misma piedra, junto con la caliza de Queenston usada en otras partes de la fachada, le da al edificio su tono claro característico, aunque no siempre lució así: décadas de uso de carbón como combustible ferroviario cubrieron la piedra de una capa de hollín que no se limpió hasta una restauración exterior realizada en la década de 1980, cuando se recuperó el color original de la piedra por primera vez en generaciones.

El túnel que dio origen al PATH, la ciudad subterránea de Toronto

Pocos visitantes saben que Union Station tiene un rol fundacional en una de las infraestructuras más singulares de Toronto: el PATH, la red peatonal subterránea más extensa del mundo, con más de 30 kilómetros de túneles conectados bajo el centro de la ciudad. Uno de los primeros tramos de esa red fue, precisamente, el túnel que conecta la estación con el hotel Royal York, construido para que los pasajeros de trenes de larga distancia pudieran llegar directamente a su alojamiento sin salir a la calle. Ese túnel original, pensado como una comodidad puntual para viajeros de la década de 1920, terminó convirtiéndose en la semilla de un sistema que hoy conecta decenas de edificios de oficinas, centros comerciales y estaciones de metro en el centro financiero de la ciudad.

El SkyWalk: el pasillo que llega hasta la Torre CN

Menos conocido que el túnel hacia el Royal York, pero igual de revelador sobre la vocación subterránea de esta parte de Toronto, es el SkyWalk: un pasillo cubierto de unos 160 metros que conecta Union Station Toronto con el Rogers Centre (el antiguo SkyDome) y con la Torre CN. Se inauguró en 1989, diseñado por la firma IBI Group, y su tramo final atraviesa parte del histórico Canadian National Express Building, un edificio de carga construido entre 1929 y 1931 que la ciudad conservó al integrarlo dentro del nuevo corredor peatonal. El objetivo original no tenía nada de turístico: reducir la necesidad de estacionamientos junto al estadio, ofreciendo a los aficionados una conexión directa y techada hacia el metro y los trenes regionales de GO Transit que llegan a la estación.

Con el tiempo, el SkyWalk se convirtió en algo más que un atajo para ir a un partido de béisbol: fue el primer gran proyecto de construcción en los antiguos terrenos ferroviarios de Toronto después de la propia Torre CN, y en 2015 sumó una función completamente nueva cuando, dentro del mismo corredor, se inauguró la estación del Union Pearson Express, el tren que conecta la estación con el aeropuerto internacional Pearson en apenas 25 minutos. Hoy el pasillo forma parte de la red PATH, el sistema peatonal subterráneo más extenso del mundo, cuyo origen, como se explicó más arriba, también nació en parte del primer túnel que unió la estación con el hotel Royal York. Otras grandes terminales del mundo enfrentaron el mismo desafío de tejer una red peatonal alrededor de la estación central: en Nueva York, la Grand Central Terminal resolvió un problema parecido dos décadas y media antes, enterrando sus vías bajo Park Avenue para liberar la superficie que hoy ocupan avenidas y edificios.

El Gran Salón y sus nombres grabados

El interior más fotografiado de la estación es el Great Hall, un espacio de 79 metros de largo cubierto por un techo abovedado de 26 metros de altura, revestido en mármol de Tennessee y piedra Zumbro traída de Minnesota. En 1919, canteros grabaron a mano en sus muros los nombres de las principales ciudades canadienses conectadas con Toronto por tren, un gesto que convirtió la sala de espera en una suerte de mapa ferroviario tallado en piedra. Historiadores de la arquitectura la consideran, todavía hoy, una de las salas públicas más logradas de todo Canadá.

De estación en declive a nudo de transporte renovado

Durante buena parte de la segunda mitad del siglo XX, Union Station vivió una lenta decadencia, con propuestas de demolición que solo se evitaron gracias a la presión pública y su designación como Sitio Histórico Nacional de Canadá en 1975. La verdadera recuperación llegó recién con una renovación integral realizada entre 2005 y 2021, que restauró el Great Hall, amplió la capacidad de andenes y consolidó a la estación como el nudo de transporte más transitado del país: más de 300.000 personas circulan diariamente por sus instalaciones, entre trenes de GO Transit, Via Rail, Amtrak y las líneas de metro de la TTC.

Datos clave

  • Arquitectos: Ross and Macdonald, Hugh G. Jones y John M. Lyle
  • Construcción: 1915-1920 (cuerpo principal) · Inauguración oficial: 6 de agosto de 1927
  • Columnas: 22 columnas dóricas de piedra caliza, 12 metros de altura, 75 toneladas cada una
  • Great Hall: 79 metros de largo, techo abovedado de 26 metros de altura
  • Reconocimiento: Sitio Histórico Nacional de Canadá desde 1975 · renovación integral 2005-2021
  • SkyWalk: pasillo cubierto de 160 metros hacia la Torre CN, inaugurado en 1989 · estación del Union Pearson Express desde 2015

Preguntas frecuentes

¿Cuántas columnas tiene la fachada de Union Station en Toronto?

Veintidós columnas dóricas de piedra caliza, cada una de 12 metros de altura y unas 75 toneladas de peso, ubicadas detrás de las entradas principales sobre Front Street.

¿Por qué tardó tanto en inaugurarse la estación?

La construcción comenzó en 1915, pero la Primera Guerra Mundial y la escasez de materiales retrasaron la obra varios años. El edificio principal se completó en 1920, aunque la inauguración oficial no llegó hasta 1927 y los andenes no operaron a pleno hasta 1930.

¿Qué se puede ver en el Great Hall de la estación?

Un salón de 79 metros de largo con techo abovedado de 26 metros de altura, revestido en mármol y piedra, con los nombres de las principales ciudades canadienses conectadas por tren grabados en sus muros desde 1919.

Referencias

Foto de portada: fachada principal de Union Station, Toronto, con su columnata dórica y el friso conmemorativo de 1919. Autor: Matt MacGillivray, Wikimedia Commons, licencia CC BY 2.0.

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